Los sistemas contra incendios en Madrid y otras capitales cobran mayor protagonismo si hablamos sobre su presencia en clínicas. Estas ya sean sanitarias, dentales o capilares, entran dentro del ranking de establecimientos protegidos con sistemas de extinción de incendio por gas, al tratarse de espacios muy concurridos que poseen instrumental médico y otros utensilios más aparatosos y con mayor riesgo de incendio. Por esa misma razón, a la hora de construir un edificio para fines relacionados con el tipo de clínicas mencionadas anteriormente, se tienen en cuenta las instalaciones que se han de realizar y se señaliza los espacios libres necesarios para una evacuación ante un incendio.

 

En el caso de que el incendio se produzca en una clínica de implantes capilares en Barcelona, habría que revisar en qué medida de prevención ha fallado y si cumplía con las medidas mínimas que recoge el Código Técnico de la Edificación.  Una vez detectado el suceso, los sistemas de extinción de incendio por gas actúan tras captar el incendio con su sistema de detección automática y disparará los cilindros que contiene el extintor sobre el fuego. Dependiendo del caso y del lugar exacto en el que suceda, se aconseja la instalación y aplicación de diversos gases extintores. El tipo de gases que mejor han funcionado en el sistema de extinción de incendios por gas son los gases fluorados y el CO2.

 

Los expertos puntualizan que, a pesar de que el agua es de los sistemas más efectivos, no es el más recomendable si existe la mínima posibilidad de que produzca el efecto contrario, es decir, que propague el fuego por la clínica. En lugar de este, el sistema de extinción de incendios por gas se convierte en la mejor opción en estas situaciones.

 

Al tratarse de espacios en donde se concentran un alto número de personas, como la recepción o la sala de espera, los extintores o el detector de incendios dentro del sistema contra incendios elegido, debe estar colocado en puntos estratégicos abarcando toda la clínica. Acentuando su presencia en los lugares más peligrosos donde el cuidado ha de ser mayor por las características que reúne y la sensibilidad que requiere, como puede ser el quirófano, las habitaciones de pacientes o la UCI.

 

Además, si los especialistas consideran que deben actuar e intervenir en el incendio, tienen que localizar esas zonas con facilidad y tener un plan de actuación meditado con el sistema contra incendios más adecuado para cada escenario.